Cuando vas a levantar el suelo de una habitación o quitar el revestimiento de una pared, resulta tentador comprar el martillo demoledor que anuncie más julios por menos dinero. Quieres que avance y que no se quede corto en cuanto aparezca una zona dura. Pero esa compra también puede dejarte sujetando una máquina demasiado pesada para el trabajo que tienes por delante.
La diferencia se entiende bien al pasar del suelo a la pared. Una herramienta que puedes apoyar hacia abajo exige otro esfuerzo cuando debes mantenerla frente a ti y recolocar el cincel continuamente. En ese escenario, pagar por contener el peso o ajustar el ritmo de golpeo puede tener más sentido que buscar otra cifra de impacto mayor.
Por eso conviene separar dos decisiones: cuánto trabajo de demolición necesitas resolver y qué máquina podrás manejar de forma razonable mientras lo haces. Retirar mortero y revestimientos plantea unas exigencias; picar hormigón y piedra con frecuencia, otras. Comprar pensando solo en la tarea más dura que quizá hagas algún día puede penalizar todas las demás.
Entre los cinco modelos de esta comparativa hay opciones para una reforma propia, herramientas de peso contenido para cincelado habitual y un Bosch que da un salto claro en energía y tamaño. La elección está en saber cuándo aprovecharás ese salto y cuándo te conviene quedarte con un conjunto más manejable.
Índice de contenidos
Qué martillo demoledor elegir según tu trabajo
Todos los modelos seleccionados funcionan con cable y utilizan cinceles SDS Max. Las diferencias que más cambian la decisión están en el peso, el control del golpe y la dotación de cada conjunto.
| Modelo | Energía por impacto | Peso declarado | Lo elegiría principalmente por… | Lo que debes valorar |
|---|---|---|---|---|
| Einhell TE-DH 12 | 12 J | 6,83 kg | Resolver una reforma ocasional con puntero, cincel plano y maletín incluidos | El esfuerzo de sostenerlo frente a una pared |
| Makita HM0870C | 7,6 J | 5,1 kg sin cable | Combinar peso contenido y regulación del ritmo de golpeo | El equipo básico no incluye cinceles |
| HiKOKI H41MB2 | 7,1 J EPTA | 5,2 kg | Cincelado frecuente con empuñadura de bajas vibraciones LVH | Comparar su equipamiento y precio con el Makita |
| DeWalt D25810K-QS | 7,1 J EPTA | 5,6 kg, incluida empuñadura | Demolición ligera con control activo de vibraciones en el D25810 Tipo 2 | No ofrece un salto de energía frente al HiKOKI |
| Bosch GSH 11 E | 16,8 J | 10,1 kg | Trabajo más exigente en hormigón y piedra | Su peso exige bastante más al trabajar en horizontal |
Los pesos conservan las condiciones declaradas por cada fabricante: no son pesajes de los cinco conjuntos con el mismo accesorio. Tampoco conviene leer los julios como una clasificación de rapidez. El mecanismo, el cincel y la respuesta bajo carga influyen en cuánto material se retira.
Comparativa de cinco martillos demoledores eléctricos
El recorrido empieza con el Einhell y su dotación para una reforma propia. Makita, HiKOKI y DeWalt compiten en un grupo de peso más contenido, con argumentos distintos. El Bosch queda para quien necesita más capacidad de demolición y acepta cargar con una máquina considerablemente mayor.
Einhell TE-DH 12: equipado para una reforma ocasional

El Einhell TE-DH 12 tiene un atractivo bastante concreto cuando vas a meterte en una reforma: incluye un puntero, un cincel plano y el maletín E-Box. Para retirar revestimientos o picar zonas de mampostería, disponer de esos dos útiles evita que la primera compra se quede en una máquina sin accesorios con los que empezar.
Su motor de 1.050 W entrega 12 J de energía declarada y 4.100 impactos por minuto. Es una cifra de golpeo llamativa frente a los modelos más ligeros de esta selección, pero no basta para situarlo por encima de ellos en rendimiento. Lo interesante de su planteamiento es contar con un demoledor dedicado y una dotación básica sin tener que configurar el conjunto pieza a pieza.
El compromiso aparece al levantarlo: sus 6,83 kg importan si el trabajo se concentra en paredes. La empuñadura principal amortiguada y la auxiliar ajustable ayudan a sujetarlo, pero no hacen desaparecer esa masa. Para trabajar hacia el suelo, el planteamiento puede resultar más razonable que para ir cambiando de posición frente a un revestimiento vertical.
Características técnicas
| Dato | Einhell TE-DH 12 |
|---|---|
| Alimentación | Eléctrica con cable |
| Potencia absorbida | 1.050 W |
| Energía por impacto | 12 J declarados |
| Frecuencia de golpeo | 4.100 impactos/min |
| Peso | 6,83 kg |
| Encastre | SDS Max |
| Empuñaduras | Principal amortiguada y auxiliar ajustable |
| Cable | 4 m |
| Dotación | Puntero, cincel plano y maletín E-Box |
- Los dos cinceles incluidos cubren distintos trabajos iniciales sin comprarlos aparte.
- Empuñadura auxiliar ajustable para adaptar la sujeción a la posición de trabajo.
- Cable de cuatro metros y maletín para mover y guardar el conjunto.
- Sus 6,83 kg penalizan el trabajo sostenido frente a una pared.
- La dotación incluida pierde parte de su atractivo si ya tienes cinceles compatibles y priorizas reducir peso.
Lo tendría en cuenta para una reforma propia o intervenciones ocasionales en las que quieres comprar un conjunto con lo básico. Encaja especialmente si buena parte del trabajo se hace hacia abajo y puedes aceptar su peso. Para picar paredes habitualmente, daría más importancia a las alternativas próximas a cinco kilos.
Lo elegiría cuando el precio del conjunto suponga un ahorro claro frente a las opciones más ligeras. El argumento es resolver una necesidad concreta con accesorios incluidos; sus doce julios no justifican por sí solos preferirlo al Makita o al HiKOKI.
Makita HM0870C: peso contenido y control del ritmo de golpeo

El Makita HM0870C resulta interesante al pasar de una reforma ocasional a trabajos en los que vas alternando superficies y necesitas adaptar el golpe. Sus 5,1 kg sin cable y la regulación entre 1.100 y 2.650 impactos por minuto son sus principales argumentos frente al Einhell.
El dial permite escoger el ritmo según el trabajo. Al retirar un revestimiento puedes buscar más control; cuando toca arrancar material resistente, disponer del tramo superior. Además, la electrónica mantiene el ritmo bajo carga. Es una diferencia más útil para decidir que comparar sus 7,6 J con los doce del Einhell y dar por hecho que la cifra menor significa menos capacidad en cualquier situación.
También permite orientar el cincel en doce posiciones. Con un útil plano, ese ajuste sirve para colocar el filo respecto a la superficie sin obligarte a girar todo el cuerpo de la herramienta. El interruptor deslizante facilita el funcionamiento continuo y el indicador de servicio avisa de necesidades relacionadas con las escobillas y determinadas averías eléctricas.
Hay un detalle que cambia la comparación económica: el equipo básico incorpora maletín, grasa y paño, pero no cinceles. Si partes de cero, tendrás que sumar los útiles que necesites o buscar un conjunto que los incluya. Si ya tienes accesorios SDS Max adecuados, esa diferencia pesa menos en la compra.
Características técnicas
| Dato | Makita HM0870C |
|---|---|
| Alimentación | Eléctrica con cable |
| Potencia absorbida | 1.100 W |
| Energía por impacto | 7,6 J |
| Frecuencia de golpeo | 1.100–2.650 impactos/min |
| Peso | 5,1 kg sin cable |
| Encastre | SDS Max; doce posiciones del cincel |
| Control | Regulación y mantenimiento del ritmo bajo carga |
| Cable | 4 m |
| Equipo básico | Maletín, grasa y paño; sin cinceles |
- Permite adaptar el ritmo de golpeo a distintas tareas.
- Peso contenido para recolocar la herramienta y trabajar frente a superficies verticales.
- Doce posiciones del cincel y aviso de servicio.
- Hay que contar con el coste de los cinceles si compras el equipo básico y no tienes accesorios.
- Su planteamiento prioriza manejabilidad; para demoliciones más exigentes, el Bosch ofrece bastante más energía por golpe.
Lo veo especialmente útil cuando alternas retirada de revestimientos, mortero y cincelado en una reforma. En ese trabajo, poder ajustar el ritmo es un motivo concreto para pagar la diferencia frente a una opción más sencilla. También tiene sentido si ya cuentas con cinceles SDS Max y quieres invertir en la máquina sin duplicar accesorios.
El Makita sería mi elección si el control del golpe es lo que más valoras dentro del grupo ligero. Frente al HiKOKI, centraría la decisión en esa regulación y en el coste total con los útiles necesarios, sin dar una importancia excesiva a una diferencia de peso tan pequeña.
HiKOKI H41MB2: una opción equilibrada para cincelar con frecuencia

El HiKOKI H41MB2 combina 5,2 kg de peso con una empuñadura de bajas vibraciones LVH. Es una propuesta que miraría con atención para hacer reformas con frecuencia, sobre todo cuando necesitas cambiar entre trabajo en pared y hacia el suelo sin manejar una máquina de diez kilos.
Su motor de 950 W ofrece 7,1 J EPTA y 3.000 golpes por minuto a plena carga. Comparado con el Makita, no hay un salto de categoría en energía o tamaño. Ambos se mueven en un terreno parecido, así que no decidiría la compra por medio julio o por cien gramos: el control, las empuñaduras y el conjunto que compras tienen más peso en esa elección.
La empuñadura LVH es el rasgo que más define al HiKOKI. Está diseñada para reducir la vibración transmitida al agarre, algo relevante si vas a utilizarlo habitualmente. Eso no permite afirmar que sea el más cómodo de todos en cualquier trabajo: el peso, la postura y otros sistemas de control también cuentan. El DeWalt Tipo 2, por ejemplo, incorpora control activo de vibraciones.
El cambio de cincel SDS Max se realiza mediante una sola acción y puedes orientar el útil en doce posiciones. Junto con el cable de cuatro metros, son detalles que ayudan cuando debes desplazarte por una pared y recolocar un cincel plano. Para arrancar grandes cantidades de hormigón, buscaría una máquina de otra capacidad; aquí el atractivo está en el equilibrio del conjunto.
Características técnicas
| Dato | HiKOKI H41MB2 |
|---|---|
| Referencia | H41MB2WSZ |
| Alimentación | Eléctrica con cable |
| Potencia absorbida | 950 W |
| Energía por impacto | 7,1 J EPTA |
| Frecuencia de golpeo | 3.000 golpes/min a plena carga |
| Peso | 5,2 kg |
| Encastre | SDS Max; doce posiciones del cincel |
| Empuñadura | LVH de bajas vibraciones |
| Cable | 4 m |
- Combina peso contenido y empuñadura LVH para el cincelado habitual.
- Orientación del cincel en doce posiciones para adaptar el filo al trabajo.
- Cambio de accesorio mediante una sola acción y cable de cuatro metros.
- Sus 7,1 J lo sitúan lejos del Bosch cuando prima la energía por impacto.
- No basta con ver el nombre del modelo para comparar el coste: comprueba qué cinceles y maletín incluye el conjunto ofrecido.
Es una opción que consideraría para reformas frecuentes con trabajos variados de cincelado. Tiene sentido si valoras contener el peso y disponer de una empuñadura específica para reducir vibraciones. Si vas a quitar unos azulejos una sola vez, compararía primero el coste con el alquiler; si necesitas picar hormigón con mucha exigencia, miraría una categoría superior.
El HiKOKI sigue siendo uno de mis candidatos preferidos para una compra equilibrada, siempre que el precio y la dotación acompañen. A igualdad de conjunto, lo enfrentaría directamente al Makita: LVH es un argumento de compra, pero la regulación del Makita también puede ser decisiva según tus tareas.
DeWalt D25810K-QS: una alternativa con control activo de vibraciones

El DeWalt D25810K-QS compite con Makita y HiKOKI para demolición ligera, preparación de superficies y cincelado de ranuras en ladrillo, mampostería y hormigón ligero. Sus 7,1 J y 5,6 kg no representan un escalón superior de capacidad: hay que elegirlo por el conjunto de características y por cómo quede de precio frente a esos dos modelos.
Un argumento relevante es el control activo de vibraciones del D25810 Tipo 2. Actúa sobre la vibración de rebote del mecanismo percutor, de modo que sería incompleto describirlo únicamente como una máquina con empuñaduras de goma. Tampoco convertiría ese sistema en una promesa de trabajar sin fatiga: hay que sostener la herramienta y utilizarla con la presión adecuada.
Su motor de 1.050 W alcanza 3.150 impactos por minuto sin carga. La protección frente al polvo del mecanismo tiene sentido en una herramienta destinada a picar, aunque no la usaría como argumento para atribuirle una durabilidad superior a sus competidores. Su formato compacto y la empuñadura lateral ajustable permiten adaptar la sujeción a diferentes posiciones.
El punto menos favorable es que no obtienes un salto de energía respecto al HiKOKI y tampoco una reducción de peso. Por eso no pagaría una diferencia importante solo por preferencia de marca. Lo valoraría cuando la oferta del conjunto resulte competitiva y el control activo de vibraciones encaje entre tus prioridades.
Características técnicas
| Dato | DeWalt D25810K-QS |
|---|---|
| Base técnica | D25810 Tipo 2 |
| Alimentación | Eléctrica con cable |
| Potencia absorbida | 1.050 W |
| Energía por impacto | 7,1 J EPTA 05/2009 |
| Frecuencia de golpeo | 3.150 impactos/min sin carga |
| Peso | 5,6 kg, incluida empuñadura |
| Encastre | SDS Max |
| Control de vibraciones | Activo |
| Empuñadura lateral | Ajustable a 360° |
- Control activo de vibraciones en la versión Tipo 2.
- Empuñadura lateral ajustable para adaptar el agarre.
- Protección del mecanismo frente a la entrada de polvo.
- No aporta más energía por golpe que el HiKOKI.
- Su peso declarado es mayor que el de Makita y HiKOKI, por lo que no sería mi elección para priorizar ligereza.
Lo incluiría en la comparación cuando necesitas un demoledor compacto para reformas habituales y das importancia al control de vibraciones. Puede ser una compra razonable si encuentras un conjunto bien equipado a un precio cercano al de sus rivales. Si la diferencia económica es amplia, exigiría una ventaja concreta del kit o del servicio que vayas a aprovechar.
El DeWalt merece compararse por algo más que la marca: el control activo de vibraciones es una característica relevante. Aun así, no lo colocaría automáticamente por delante del Makita o del HiKOKI. Comprueba que el conjunto corresponde al D25810 Tipo 2; el D25811 utiliza encastre hexagonal de 17 mm y no es la misma opción de accesorios.
Bosch GSH 11 E: más energía para hormigón y piedra, con más peso

Con el Bosch GSH 11 E cambia la escala de la compra. Sus 16,8 J y 10,1 kg lo separan claramente del grupo anterior. Lo consideraría cuando el trabajo exige arrancar material resistente con frecuencia y hay una razón concreta para asumir ese aumento de tamaño y esfuerzo.
Está orientado al cincelado horizontal en hormigón y piedra, aunque también permite trabajar hacia el suelo. Esa orientación no significa que sostenerlo frente a una pared resulte ligero: sus diez kilos deben formar parte de la decisión desde el principio. Para retirar revestimientos o hacer intervenciones pequeñas, preferiría uno de los modelos de peso contenido.
El motor de 1.500 W permite seleccionar entre 1.050 y 1.890 impactos por minuto, con electrónica de velocidad constante. La regulación ayuda a adaptar el ritmo, pero no convierte la máquina en un sustituto de un picador más pequeño. Su mayor energía por golpe aporta margen en trabajos exigentes; no permite prometer que terminará una demolición en la mitad de tiempo.
Incorpora ajuste de orientación del cincel Vario-Lock, bloqueo para funcionamiento continuo y compatibilidad con el accesorio de aspiración GDE Max Professional, que se compra por separado. Esa posibilidad de extracción merece entrar en el presupuesto si vas a trabajar en interiores. Al comparar conjuntos, revisa también el cincel incluido: un accesorio útil para tu tarea tiene más valor que sumar piezas que apenas utilizarás.
Características técnicas
| Dato | Bosch GSH 11 E |
|---|---|
| Referencia | 0.611.316.703 |
| Alimentación | Eléctrica con cable |
| Potencia absorbida | 1.500 W |
| Energía por impacto | 16,8 J |
| Frecuencia de golpeo | 1.050–1.890 impactos/min |
| Peso | 10,1 kg |
| Encastre | SDS Max, con ajuste Vario-Lock |
| Control | Selección del ritmo y velocidad constante |
| Extracción compatible | GDE Max Professional, vendido por separado |
- Mayor energía por impacto de los cinco modelos para trabajos de demolición exigentes.
- Ritmo regulable con electrónica de velocidad constante.
- Compatibilidad con un accesorio específico de aspiración.
- Los 10,1 kg suponen un esfuerzo importante al sostenerlo en horizontal.
- Su capacidad resulta excesiva para muchas tareas de retirada de revestimientos.
- La extracción compatible añade coste al conjunto.
Lo veo para quien tiene trabajo frecuente en hormigón o piedra y necesita una máquina dedicada a esa exigencia. En ese caso, aceptar más peso puede estar justificado por la capacidad que buscas. No lo compraría como previsión de una demolición difícil que quizá aparezca si el trabajo habitual consiste en pequeñas reformas.
El Bosch tiene sentido cuando puedes explicar qué trabajo aprovechará sus 16,8 J. Si esa necesidad está clara, merece valorar la inversión y el equipo de extracción. Si dudas porque la mayor parte del tiempo vas a quitar mortero o revestimientos, me quedaría en una máquina más ligera.
Cómo elegir un martillo demoledor sin comprar más máquina de la necesaria
La tarea habitual debería pesar más en la elección que la demolición más difícil que puedas imaginar. Un equipo sobredimensionado también tiene un coste durante el trabajo: levantarlo, sujetarlo y recolocarlo cada vez que cambias de zona.
Quitar azulejos no plantea la misma compra que romper una solera
Al retirar revestimientos interesa controlar dónde entra el cincel y cuánto material arranca. En una pared, además, tienes que sostener la herramienta mientras mantienes esa posición. Ahí miraría antes el grupo Makita, HiKOKI y DeWalt que el Bosch, especialmente si vas a repetir el trabajo con frecuencia.
En un suelo conviene distinguir el revestimiento y su mortero de una solera de hormigón. Decir «voy a levantar el suelo» no aclara si necesitas despegar baldosas o demoler una capa resistente. Esa diferencia cambia mucho más la compra que unos pocos vatios de motor.
Para hormigón y piedra con mayor exigencia, el Bosch aporta más energía por golpe, pero tampoco hay una cifra que garantice resolver cualquier espesor. El material, su estado y el útil importan. No conviertas la elección de una herramienta en una decisión sobre qué elementos de una construcción se pueden demoler.
Cuántos julios necesitas y por qué no conviene decidir solo con esa cifra
Los julios expresan la energía de cada impacto. Son útiles para situar una máquina, pero no existe un mínimo universal que permita afirmar que por debajo de veinte julios un demoledor se queda corto para una reforma. Los tres modelos de peso contenido de esta comparativa trabajan entre 7,1 y 7,6 J y están planteados precisamente para cincelado y demolición ligera.
También importa cómo está expresado el dato. DeWalt y HiKOKI identifican una medición EPTA; no daría por equivalentes todos los valores comerciales si no se indica un criterio comparable. Y aun con cifras comparables, la energía por golpe no mide por sí sola el material retirado por minuto.
Los vatios describen la potencia absorbida por el motor, no la energía que recibe cada golpe. Más impactos por minuto tampoco garantizan más avance. Por eso el Einhell puede anunciar más julios y más golpes que el Makita sin que esas dos cifras basten para decidir cuál te conviene.
Peso, regulación y vibraciones: lo que vas a notar al sostenerlo
Una diferencia grande de peso afecta a cada cambio de posición. Pasar a una máquina de diez kilos es una decisión importante para trabajar frente a una pared; comparar cien gramos entre dos herramientas de unos cinco kilos rara vez debería decidir toda la compra. Además, las condiciones del peso declarado pueden variar.
La regulación cobra valor cuando alternas tareas. Poder bajar el ritmo al retirar un revestimiento y aumentarlo en una zona resistente da margen de adaptación. En esta selección, Makita y Bosch permiten hacerlo, aunque pertenecen a grupos de peso y energía distintos.
Los sistemas de reducción de vibraciones merecen atención, pero no sustituyen una buena elección de tamaño. Una empuñadura amortiguada no elimina la vibración ni permite trabajar sin pausas. Tampoco usaría una cifra aislada de emisión para prometer que una máquina resultará más cómoda en todas las posturas y materiales.
Cinceles y coste del conjunto: compara lo que necesitas para trabajar
Los cinco modelos emplean SDS Max. Eso no los hace compatibles directamente con cinceles SDS Plus o con cualquier encastre hexagonal. Comprueba tanto la sujeción como que el accesorio sea adecuado para el modelo y la aplicación.
Un puntero concentra la acción en una zona pequeña; un cincel plano permite trabajar sobre un frente más ancho. Para retirar revestimientos puede interesar una pala apropiada, pero su forma, anchura y aplicación importan tanto como que entre en el portaherramientas.
El Einhell incluye puntero y cincel plano. En el Makita, el equipo básico incorpora otros elementos, pero debes contar con los cinceles aparte. Antes de comparar dos importes, suma los útiles que vayas a necesitar, el transporte y la extracción de polvo cuando corresponda. Un precio de máquina menor puede perder atractivo si el conjunto termina costando lo mismo.
Martillo demoledor o perforador: cuál necesitas realmente
La pregunta decisiva es si necesitas hacer agujeros o retirar material. Para instalar anclajes y perforar hormigón necesitas giro de la broca además de percusión. Un martillo demoledor está dedicado al cincelado y no se convierte en un perforador al colocarle una broca.
Algunos martillos perforadores, también llamados rotomartillos, tienen un modo de cincelado sin rotación. Si ya tienes uno, ese modo puede resolver una intervención pequeña y ahorrarte otra compra. Conviene valorar la capacidad concreta del modelo; no todos admiten las mismas tareas ni tienen la misma energía.
| Tu necesidad | Qué valoraría |
|---|---|
| Taladrar para colocar anclajes | Martillo perforador con broca y capacidad adecuadas |
| Quitar una zona pequeña de revestimiento | Modo de cincelado del perforador, si lo incorpora y es adecuado |
| Cincelar con frecuencia o dedicar la máquina a demolición | Martillo demoledor adaptado al material y a la postura de trabajo |
No compraría un demoledor pensando que después también servirá para taladrar. Si la mayor parte de tus tareas son agujeros y solo vas a picar ocasionalmente, merece la pena resolver primero esa diferencia de uso.
Preguntas frecuentes sobre martillos demoledores
¿Compensa comprar un martillo demoledor para una sola reforma?
Puede compensar, pero compararía antes el alquiler con el coste del conjunto que necesitas. Para un trabajo puntual, alquilar permite acceder a una máquina adecuada sin guardarla después. Ten en cuenta los días reales de trabajo, los accesorios y las condiciones del servicio; si la reforma se alarga o vas a seguir haciendo otras, disponer de una herramienta propia gana sentido. No hay un número de días universal a partir del cual comprar siempre salga mejor.
¿Qué aceite o grasa lleva un martillo demoledor?
Depende del modelo y del punto que necesite lubricación. Engrasar el encastre del cincel y lubricar el mecanismo interno son operaciones diferentes. En el DeWalt D25810 Tipo 2, por ejemplo, se indica lubricar el encastre del accesorio, mientras que la herramienta no requiere lubricación adicional. Sigue el producto y el procedimiento indicados para tu máquina; no añadas aceite al mecanismo solo porque otro demoledor lo necesite.
¿Hay que apretar mucho para que el martillo pique mejor?
No. Aplicar más fuerza de la necesaria no garantiza mayor avance y aumenta el esfuerzo de sostener la herramienta. Eso tampoco significa que todos los modelos trabajen únicamente por su propio peso: el DeWalt con control activo de vibraciones necesita una presión adecuada para que el sistema actúe. Sigue las indicaciones de uso del modelo y evita trasladar sin matices un consejo para trabajar hacia el suelo a una tarea frente a una pared.
¿Qué debo tener preparado antes de empezar a picar?
Además del cincel adecuado, necesitas controlar el polvo, las proyecciones y el ruido, y comprobar que no haya instalaciones ocultas en la zona. Utiliza las empuñaduras y protecciones indicadas para la herramienta y el material, incluida la protección respiratoria y la extracción apropiadas. Desconecta la máquina antes de cambiar el accesorio y organiza el trabajo con pausas. La protección del propio mecanismo frente al polvo no sustituye la protección de quien trabaja.
Qué martillo demoledor compraría para una reforma
Para reformas frecuentes, mi primera comparación sería entre HiKOKI H41MB2 y Makita HM0870C. Me inclinaría por el HiKOKI cuando el conjunto tenga un precio competitivo y priorice la empuñadura LVH; elegiría el Makita cuando vaya a aprovechar especialmente la regulación del golpe. El DeWalt Tipo 2 también merece entrar en esa decisión por su control activo de vibraciones, sin pagar un sobreprecio solo por la marca.
Para una reforma propia y ocasional, el Einhell puede resultar una compra más sensata si el ahorro del conjunto es claro y aceptas su peso. El Bosch lo reservaría para una necesidad concreta de demolición más exigente: tener más energía disponible compensa cuando la vas a utilizar, pero cargar con ella en cada pequeño trabajo también cuenta.
Yo compraría pensando en la tarea que voy a repetir. Y si el único motivo para subir mucho de tamaño es un trabajo excepcional, compararía cuánto cuesta alquilar la máquina adecuada para ese trabajo antes de convertirla en mi herramienta habitual.