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Césped Natural, Instalación y Mantenimiento

Si estás pensando en instalar césped natural en tu casa, o te surgen muchos interrogantes sobre su mantenimiento, has llegado al lugar ideal para despejar todas tus dudas.
Un buen césped para jardín debería tener un color verde intenso, resistir bien ser pisoteado y recuperarse rápidamente después de cortarse. En definitiva, el césped siempre verde es nuestro objetivo.
Debes saber que hay más de 10.000 tipos de césped natural diferentes, y no todas resisten de la misma manera la insolación, el frío o el calor.
Es muy importante tener en cuenta las condiciones climáticas de nuestra zona, para elegir entre las diferentes variedades.
Pero vamos a empezar por el principio.

Todos tenemos claro que el césped es una hierba, pero habitualmente no sabemos mucho más, y es importante conocer a fondo qué es el césped, para cuidarlo convenientemente.
El césped natural pertenece a la familia de las gramíneas. En realidad, dentro de la denominación césped, grama, pasto o hierba, entran como una docena de especies diferentes de gramíneas.
Tienen denominadores comunes, como sus hábitos de crecimiento tupido, su color verde intenso, que dependiendo de la variedad será más o menos fuerte y que son muy resistentes al tránsito, o sea, que se pueden pisar y se recuperan con facilidad.

Tipos de césped natural, según su uso

Los diferentes tipos de césped se pueden clasificar atendiendo a su uso o al clima donde se van a instalar. Teniendo en cuenta su uso, tenemos:
  • Césped ornamental. Tiene la hoja muy fina, gran densidad y una vez que las semillas de césped han crecido, poseen un aspecto muy homogéneo, es la textura hierba que tanto nos gusta. Es el más habitual en jardines públicos, ya que tiende a permanecer verde todo el año y aguanta siegas muy frecuentes. La desventaja es su alto mantenimiento.
  • Sport. Su nivel estético no es tan bueno como el anterior, pero a cambio aguanta mucho mejor el ser pisoteado.
  • Familiar. Es el césped habitual en los jardines particulares. Aguanta bastante bien el pisoteo diario, sin exigir un mantenimiento excesivamente alto.
  • Sombra. Está indicado para lugares a la sombra. Su estética ya no es tan buena como las de los anteriores, y no siempre permanece con ese verde invariable.
  • Duro. Su calidad estética tampoco es la mejor. A cambio, es muy resistente a situaciones de sequía, temperaturas extremas frías o cálidas, pisoteo, falta de abono…y encima, necesitan muy poco mantenimiento.

Césped clima frío, cálido…tipos de césped según el clima

Hay mucha gente que se pregunta cuál es el césped más resistente, pero esta pregunta depende del tipo de clima. Hay que elegir un césped grama, con unas características concretas que le permitan sobrevivir y resistir bien, ante las inclemencias climáticas a las que tiene que hacer frente.

Clima cálido

Se caracterizan por tener hojas gruesas y anchas, que le permiten resistir bien las sequías y precisa de poco riego.
Crece bien durante todo el verano, para quedar latente durante el otoño y el invierno.
Tipos de césped que se suelen plantar en climas cálidos: diferentes variedades de Festuca, variedades de Agrostis y Ray-grass inglés.

Césped resistente al frío

Sus hojas son largas y finas, de modo que le permite resistir mejor las heladas. Prospera bien con temperaturas a partir de 15º.
Los tipos de grama para clima frío más habituales son el Bermuda, la Hierba de Bahía, Kikuyu, el Gramón o Hierba de San Agustín y el Zoysia Japónica.

Como sembrar césped

Una vez que tenemos clara que variedad de césped nos conviene, hay que comenzar con la siembra del césped.
¡¡Cuidado!! Si quieres saber como tener un césped espectacular, no puedes lanzarte a sembrar el césped sin haber realizado una planificación previa, ni haber preparado el terreno.

¿Cuándo se siembra el césped?

Lo primero que debemos tener en cuenta antes de comenzar a sembrar, es que hay una época adecuada para comenzar la siembra, y que cuando llegue ese momento, todas las tareas de preparación del terreno deben estar realizadas. En España, las mejores épocas del año para plantar césped son la primavera y al comienzo del otoño. Están consideradas épocas de crecimiento, porque son épocas en las que las temperaturas no son extremas, y facilitan el enraizamiento.
  • Durante el comienzo de la primavera, las semillas de césped tardarán más en germinar y crecer, porque la tierra aún está fría del invierno. Sería la época ideal para sembrar si nuestro clima es más bien frío.
  • Al comienzo del otoño, el crecimiento de las semillas de césped es mucho más rápido, ya que la tierra aún está caliente del verano. Es la mejor época para sembrar césped, si vivimos en una zona de clima muy cálido.

Preparación del terreno para sembrar césped

Para plantar césped, hay que preparar previamente el terreno, de forma que cuando comience a crecer seamos premiados con un maravilloso césped verde.

Eliminar las malas hierbas

Comenzaremos eliminando las malas hierbas del terreno que vamos a dedicar al césped natural.
Con esta tarea lo que conseguimos es reducir la posibilidad de que luego nos aparezcan entre el césped.

Labrado en profundidad del terreno

No te preguntes como remover la tierra para sembrar el césped, al igual que ocurre en el huerto, la idea es descompactar el terreno en profundidad. La azada o motoazada, debe llegar a unos 15 a 20 cm de profundidad.
Lo que se consigue con esta tarea es facilitar el futuro crecimiento radicular del césped, con un terreno mucho más suelto.

Añadir mejoradores del suelo: vigila el drenaje

Un punto importante con el césped natural, es que el terreno tiene que drenar bien los excesos de agua, para evitar la aparición de enfermedades y otros problemas asociados a un césped demasiado compactado.
Si tu terreno drena bien, no hay problema, no tienes que hacer nada. Sin embargo, si detectas que el drenaje es deficiente, lo habitual es retirar unos 10 cm de la capa superficial del jardín y sustituirla por arena.
No hay que preocuparse por la falta de nutrientes en la arena, se puede mejorar añadiendo abono para césped.

Instalar riego subterráneo

Ahora es el momento de planificar el riego del césped, añadiendo un riego automático que nos evite tener que regar a mano.
Debes analizar muy bien las necesidades de agua del tipo de césped que vas a instalar, e instalar unos aspersores para césped adecuados. Los mejores son los aspersores emergentes, que pasan desapercibidos y se alzan cuando se ponen en marcha.
No escatimes en la instalación, es un dinero que se amortizará sólo. Si tu jardín es de grandes dimensiones, dispones de zona de césped y otra con plantas ornamentales con necesidades de riego diferente, utiliza un programador de riego que permita independizar zonas y con varios tipos de programas.

Añadir mantillo o sustratos vegetales

Una vez que ya hemos mejorado el drenaje y hemos instalado el riego automático, debemos proporcionarle al césped los nutrientes necesarios para que crezca sano. Descubrirás como tener el césped verde es muy sencillo, si tiene los nutrientes y el riego adecuado.
Lo ideal es que esta capa de mantillo tenga unos 10 cm de altura. Tenemos que tener en cuenta la cantidad de mantillo que añadimos, para la altura de los aspersores de riego.

Allanar terreno para césped

Después de toda la preparación previa, encontraremos que el terreno no está precisamente uniforme.
No podemos evitar que el terreno donde vamos a instalar el césped tenga pendientes, pero si que debemos procurar que no haya ondulaciones, para conseguir ese aspecto de alfombra que a todos nos encanta, y que influirá mucho en el mantenimiento posterior del césped.
Para allanar el terreno se pueden varias herramientas, mi recomendación es que se haga a mano (con un rastrillo) y no con máquina, para evitar que el suelo se apelmace.

Abono para césped

Por último, y antes de comenzar a sembrar las semillas de césped, conviene añadir un abonado de fondo, para conseguir buenos resultados lo antes posible.
Recuerda que hemos añadido mantillo, que es un abono y mejorador natural del suelo, ahora lo que añadiremos será abono químico.
Hay que elegir un fertilizante apropiado para césped. Dependiendo del tipo de césped, puede necesitar una composición diferente o una cantidad superior.
Como norma, se debe utilizar un fertilizante equilibrado, 15-15-15, con las mimas proporciones de nitrógeno, fósforo y potasio. Idealmente debemos añadir unos 6 kg, por cada 100 m2 de jardín.

Para que tu jardín siempre esté perfecto

Siembra de semillas de césped paso a paso

Ha llegado el momento de sembrar. Cada variedad de césped tiene un hábito de crecimiento diferente y una capacidad determinada para cubrir el terreno, de modo que una vez que esté en su momento óptimo, hayamos conseguido esa maravillosa alfombra verde.
  • Lo mejor, para no cometer errores, es respetar las dosis de semillas de césped por metro cuadrado indicadas por el fabricante.
  • De media se suelen utilizar entre 35 y 40 gr de semillas de césped natural por cada metro cuadrado. Hay que evitar utilizar semillas de más, para que los plantones no se pudran. Esta regla puede variar dependiendo del tipo de terreno. En un suelo muy fértil, obtendremos muy buenos resultados con 30 gr de semillas por metro cuadrado, mientras que, en un suelo pobre, debemos incrementar hasta 60 gr por metro cuadrado.
  • Las semillas se esparcen a voleo, realizando dos pasadas, una al ancho del terreno y otra al largo. Si utilizamos una máquina sembradora obtendremos resultados más uniformes.
  • Después de esparcir las semillas, debemos rastrillarlas para evitar que se las coman los pájaros y las hormigas.
  • Esta pasada debe ser superficial, no conviene enterrar las semillas de césped a gran profundidad, retrasaríamos la germinación o en el peor de los casos, los germinados de césped morirían antes de conseguir llegar a la superficie.
  • Respeta las épocas de siembra del césped natural. Si vivimos en un lugar de clima frío, al llegar el invierno el césped debe estar bien enraizado.

Mantenimiento del césped

Una vez realizada la siembra, comienza la tarea de mantenimiento. Al principio lo que más nos tiene que preocupar es que las semillas germinen y crezcan.
En los primeros estadios lo más importante es el calor y la humedad. El calor no podemos gestionarlo, salvo por la época en la que hemos sembrado, pero si podemos controlar la cantidad de riego y humedad que recibe.

Riego del césped

Durante los primeros días después de la siembra, debemos regar el terreno entre 2 y 4 veces al día, con el objetivo de mantener una humedad muy alta. La humedad debe llegar entre 2 y 5 cm de profundidad. En todo momento debemos evitar el encharcamiento, es preferible realizar 4 riegos cortos, que 2 en profundidad y que produzcan charcos.
En el momento que el césped llegue a los 2 cm de altura, los riegos se deben espaciar en el tiempo, pero deben ser más abundantes.
Una vez que el césped está instalado definitivamente y hayamos segado 3 o 4 veces, los riegos deben ser menos frecuentes y más profundos.
Las necesidades de riego varían dependiendo de la época del año. En pleno verano, hay que regar todos los días, mientras que en primavera dependerá del grado de humedad y las lluvias.

Siega del césped

El primer corte del césped se realiza cuando la planta llega a una altura de entre 5 y 10 cm de altura.
Primero se le pasa un rodillo, y dos o tres días después utilizaremos el cortacésped, cortando las briznas de césped en un tercio de su altura.
En siegas posteriores, iremos bajando la altura de corte hasta dejarla entre 3 y 4 centímetros de altura.
Es muy importante que la cuchilla del cortacésped esté bien afilada, para evitar arrancar el césped, y que el corte sea limpio.
Durante los meses de marzo a junio, la siega del césped debe ser semanal, posteriormente se pueden espaciar los cortes.

¿Cuándo añadir abono para el césped?

Para tener un césped sano y siempre verde, es importante seguir un calendario de abono, que le ayude a recuperarse de la siega y que evite que se agoten los nutrientes presentes en el suelo.
Los fertilizantes contienen muchos elementos químicos, que ayudan a mantener la salud del césped. Los más importantes son el nitrógeno, el fósforo y el potasio, los demás microelementos presentes son el calcio, azufre, zinc, cobre, boro…
En las etiquetas de los fertilizantes veremos que sólo aparecen tres cifras, 15-15-15, o 20-10-5, hacen referencia por este orden a la cantidad presente de nitrógeno, fósforo y potasio, expresada en porcentajes.
Si nos encontramos con un fertilizante 15-15-15, es que es un fertilizante equilibrado, que posee un 15% de nitrógeno, un 15% de fósforo y un 15% de potasio.
El más recomendable para el césped natural, es precisamente el fertilizante equilibrado.
Debemos fertilizar a mediados de la primavera, medidos de verano y a comienzos del otoño.
Primavera y otoño son las dos épocas consideradas de crecimiento y cuando más aportes de nutrientes necesita el césped. En esta época debemos añadir de media 50gr por m2.
A mediados de verano, añadiremos unos 30gr de fertilizante por m2.

Otros cuidados del césped

Además del riego, siega y abonado, el césped necesita otros cuidados más ocasionales, pero que redundan en una buena salud.

Aireado del césped: escarificar

El césped transitable, con el tiempo se compacta. Esto evita que su sistema radicular crezca, favoreciendo la colonización de otras malas hierbas.
Para airear recurrimos a la tarea que se denomina escarificar, para la que utilizamos escarificadores, que pueden ser manuales o mecánicos.
El escarificado consiste en arañar la superficie del césped natural, para eliminar el fieltro, una capa formada por restos de tierra, hojas secas y raíces, que poco a poco se acumulan en el suelo.
Esta labor se realiza una vez al año o cada dos años, dependiendo de la cantidad de fieltro acumulada.
Una vez escarificado el césped, hay que retirar los restos con un rastrillo de púas flexibles, y después pasando el cortacésped.
Las mejores épocas para escarificar son la primavera o el otoño.

Resiembra

A veces, por culpa del tránsito o porque han surgido algunos problemas con el riego, enfermedades del césped, etc, surgen “calvas”, lugares donde el césped desaparece.
También puede surgir de que, después de la siembra del césped por vez primera, no esté tan tupido como nos gustaría.
Las semillas de césped tienen que ser de la misma variedad del que ya tenemos instalado.

Recebo del césped

El recebo del césped, no es más que añadirle una capa de mejoradores, compuesto de arena y mantillo o turba.
Se suele realizar tras el escarificado, y después de hacer una resiembra, si fuera necesario.

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